Zara fusiona tecnología y tradición en su renovada tienda en el corazón de Bilbao

  • El proyecto recupera la esencia del edificio histórico y restaura elementos decorativos originales tras un minucioso estudio arquitectónico.
  • Su planta baja, con una longitud de 95 metros, es la más larga de entre las tiendas de calle que Zara tiene en el mundo.

Zara abrirá mañana su nueva flagship en Bilbao, situada en Gran Vía 23, que cuenta con una superficie de casi 5.000 metros cuadrados distribuidos en  tres plantas que  incorporan las colecciones de Señora (planta baja), Caballero (planta 1) y Niño (planta 2). Esta tienda es un ejemplo de la optimización de la presencia comercial de la marca, que apuesta por establecimientos bien diferenciados en las calles más relevantes del mundo. 

Con el objetivo de recuperar la esencia de la arquitectura patrimonial original de Bilbao, Zara ha remodelado este centenario inmueble, en el que ha restaurado sus elementos decorativos, dándole coherencia a todo el edificio a partir de sus fachadas originales. Entre otros, sobresalen detalles del proyecto como la escalera principal, la capilla, la chimenea, las luminarias y ocho de los pilares originales, que se han conservado íntegramente. Además, se han recompuesto las vidrieras y la decoración original de parte de los techos, paredes y suelos. 

El establecimiento, que va ganando en ligereza a medida que avanza de la zona más antigua a la más reciente, cuenta con cuatro accesos: uno en Gran Vía, uno en Astarloa y dos en Gardoqui. Su planta baja, con una longitud de 95 metros, es la más larga de entre las tiendas de calle que Zara tiene en el mundo.

Un concepto ecoeficiente
Esta nueva tienda responde al concepto más avanzado de sostenibilidad de Inditex. En línea con el Plan Medioambiental del grupo, consigue reducir el consumo de energía eléctrica en un 20% y de agua en un 40% en relación con los modelos convencionales. Para garantizar que las tiendas ecoeficientes mantienen los objetivos de reducción de consumos establecidos, todas están monitorizadas de forma centralizada desde la plataforma de eficiencia del Grupo en la sede de Zara en Arteixo, A Coruña.